Historia de la Asociación

La devoción hacia el apóstol Santiago desde el origen de la cristiandad ha sido objeto de una constante peregrinación de personas y devotos inquietos por conocer la tumba del Santo en Santiago de Compostela. Un interés que traspasó muy pronto las fronteras peninsulares y que marcó una serie de itinerarios o caminos por la geografía española, cuya partida era y sigue siendo la Fe u otra serie de motivaciones personales o colectivas pero con un solo fin o meta: llegar a Santiago y visitar la basílica en donde reposan los restos de Santiago. A iniciativa de la Parroquia de Santa María de Medina de Rioseco un grupo de feligreses programaron la realización de la peregrinación hacia Santiago por ser Año Santo, pero tomando como partida la bendición desde el templo que la localidad tiene dedicado a Santiago.

El grupo de peregrinos que acudieron a la llamada trajeron de regreso a casa la experiencia de haber recorrido el camino a pié, compartir vivencias con otros caminantes, salvar los obstáculos diarios, el fortalecimiento de la convivencia entre vecinos, el recuerdo y, dentro de la mochila ajada por el uso, el propósito de que otras personas tuvieran la oportunidad de hacer el camino. Nacía así, en 1999, la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Medina de Rioseco, con el propósito de establecer actividades orientadas a la promoción y divulgación de lo  que significa Santiago y la peregrinación.

Los motivos que subyacen en el interior de cada persona son tan singulares y dispares como la pluralidad de rutas geograficas a seguir en busca de ese camino espiritual. Pero, una de las primeras cosas que uno debe tener presente antes de partir, es el significado del Camino de Sanatiago. Porque hacer el camino es peregrinar en cualquier medio de transporte, con el propósito de llegar a la tumba del Aposto Santiago en Santiago de Compostela. No es una ruta concreta, sino una senda que nace al recorrer el camino vivo y que se renueva continuamente con el paso de cada peregrino, que se va fortaleciendo desde el punto de partida. El inicio eso no es lo más importante, porque lo que mueve el motor es la Fe interior de cada persona. Peregrinar a Santiago se puede hacer al modo tradicional como peregrino, como viajero o turista. No es simplemente hacer un recorrido turístico o deportivo por una ruta  artistica en contacto con la naturaleza. El beneficio es mucho mayor, al igual que el resultado final cuando la meta se ha alcanzado, porque es cuando en el interior de uno mismo se da cuenta, desde ese instante, que la meta no es sino un nuevo comienzo, en donde la importancia de lo materiar o de aquellas cosas que creíamos imprescindibles ya no lo son tanto. Es encontrarse con las raices religiosas e historicas de Europa, es poder aondar en el interior de uno mismo, sentirse más humano, recobrar la esperanza a lo largo de un trayecto en la soledad compartida con los demás. Es revivir el camino de transformación interior, andar y viajar al ritmo de otros siglos, es peregrinar el presente.

Tradicionalmente se dice que el camino no termina al llegar a Santiago de Compostela y postrarse ante la tumba del Apostol, sino que se inicia cuando regresas al lugar de residencia, a la realidad de un mundo cambiante. No existe un unico camino o ruta que nos lleva a Santiago; es tan sencillo como partir desde donde el corazon te dicte y llegar, como proposito, a Compostela. El más conocido es el Camino Francés por ser la ruta elegida por los europeos, pero tambien está el Camino de la Plata que une el sur con el norte de España, o el Camino de Madrid en el centro peninsular. Medina de Rioseco se encuentra en la confuencia de estas dos ultimas vias lo que la hace ser más atractiva para el peregrino, aunque es menos conocida.

Los integrantes de la Asociación Amigos de los Caminos de Medina de Rioseco, a lo largo del año dan cobijo a los  peregrinos que optan por visitar Rioseco. Promocionan y fomentan el “Camino de Madrid” a su paso por la provincia de Valladolid con la edición de material divulgativo, conferencias y charlas en las que se exteriorizan las experiencias. Proporcionan hospitalidad y acogida a todos los peregrinos a su paso por Medina de Rioseco. Marcan, mediante mojones o flechas de color amarillo, los mejores trayectos para que sean fácilmente identificables a lo largo del término de Medina de Rioseco y evitar esfuerzos innecesarios a los viandantes. También programan actividades de carácter físico – deportivo, para preparar a las personas que desean hacer el camino por primera vez, o simplemente para pasar unas horas juntos. Acuden a la llamada de otras asociaciones e instituciones y proyectos afines a la naturaleza de la asociación. Otro de los fines que creemos pueden ser positivos, no solo para los peregrinos, sino también para la localidad, es impulsar la creación de un albergue de peregrinos, ya que los caminantes pueden proveerse de lo necesario para la ruta, posee diferentes servicios que se demandan con frecuencia y es una zona susceptible de hacer una parada prolongada por ser cruce de caminos con importante patrimonio. Actualmente, el acuerdo entre la asociación y las monjas del Convento de Santa Clara hace posible que los peregrinos puedan pernoctar en la Casa de Acogida del monasterio, hasta que se haga realidad el acuerdo con la administración local de abrir un albergue propio.

 

Las actividades más destacadas de los últimos años que viene desarrollando la asociación se encuentran las marchas anuales a Santiago de Compostela, por etapas, del camino optado con la asistencia de personal y vehículos para el avituallamiento. La colaboración con el Colegio San Vicente de Paúl, la Residencia de Ancianos de Santa Ana y Santi Espíritu, con la Marcha de Manos Unidas en el tramo del Camino de Valverde de Campos a Medina de Rioseco, donde se unieron varios peregrinos que pasaron ese día. Este año está prevista del 10 al 19 de septiembre por la Vía de la Plata. Todas las actividades están abiertas a cuentos personas quieran formar parte de ellas.

 

Antes de iniciar el camino es aconsejable seguir una serie de recomendaciones sencillas que eviten frustrar esa maravillosa experiencia de hacer el camino a Santiago de Compostela. Es conveniente tener una mínima preparación física para evitar percances fácilmente evitables. Llevar lo imprescindible; cuanto menos equipaje mejor. El material no debe sobrepasar los siete kilos o el 10% de tu peso. Una mochila de unos cuarenta litros. Calzado de senderismo, saco de dormir, esterilla, capa de agua y gorro. Unas dos camisetas, sudadera, dos pares de pantalones cómodos,  dos juegos de ropa interior, chándal y toalla mediana. Chanclas de ducha, útiles básicos de aseo y colada, así como un botiquín elemental.

 

El peregrino antes de iniciar la ruta y contar con todo lo necesario para el viaje, debe solicitar la credencial o carné de peregrino para que pueda tener acceso y derecho a utilizar los recintos preparados para tal fin, en especial los alberges. En el lugar en el que iniciemos nuestra andadura, nos certificarán el día y la forma en que realizamos el Camino, a pie, en bicicleta o a caballo. A lo largo del Camino, generalmente en los albergues, nos pondrán el sello y la fecha, y una vez lleguemos a Santiago, en la Oficina de Acogida al Peregrino de la Catedral obtendremos la Compostela o documento eclesiástico que certifica la peregrinación por motivos religiosos. El revisor comprobará en la acreditación que hemos recorrido como poco los últimos cien kilómetros a pie o a caballo, o doscientos kilómetros en bicicleta. Existe otro tipo de certificación que también nos entregarán en la referida oficina, si se desea y que certifica el haber hecho el camino.

 

El Año Santo Compostelano goza de un singular privilegio concedido por primera vez hacia el Año 1122, aunque la Bula de concesión más antigua es la Regis Aeterni del papa Alejandro III fechada en 1179, por la que se confirma el privilegio del papa Calixto II. Consiste en que cada año que el 25 de julio, festividad del Apóstol Santiago, coincida en domingo, se podrá ganar en Santiago de Compostela la plenitud de las gracias del Jubileo. Cada año Santo o Jubilar la Iglesia concede singulares gracias espirituales a los fieles o ganar el jubileo si  visitan la tumba de Santiago el Mayor, rezar y pedir por las intenciones del Papa, asistir a la Santa Misa, recibir los sacramentos de la penitencia y de la comunión para lograr la indulgencia plenaria y el perdón de los pecados.