Peregrinando en Rioseco

Es inevitable hablar del presente de Medina de Rioseco, capital natural de la Comarca "Tierra de Campos", sin dar un repaso a su historia: El Almirante de Castilla D. Alfonso Enríquez, estableció aquí en el año 1424, la sede de su Almirantazgo, por eso conocida como "la Ciudad de los Almirantes". Durante los siglos XV y XVI Y bajo el patrocinio de la familia Enríquez, Rioseco goza de su mayor esplendor artístico y económico. En 1849, concluyen las obras del Canal de Castilla, que pretendía unir la Meseta con Santander, mediante una red de canales de navegación, para dar salida por mar a mercancías y pasajeros, que a día de hoy, supone uno de los mayores atractivos turísticos de la zona, siendo sus antiguos "caminos de sirga" senderos ideales para el paseo, que nos permitirán descubrir la Fábrica de Harinas de San Antonio, disfrutar de sus dulces aguas en la ya célebre embarcación "Antonio Ulloa", o simplemente seguir con nuestra ruta hacia Santiago, por Tamariz de Campos. La Calle Mayor de Rioseco, con sus viejos soportales de madera y suelos de piedra, nos conduce al casco histórico. Las viejas puertas de la ciudad medieval amurallada, de Ajújar, Zamora y la de San Sebastián.